Reseña del Coloquio de doctorandos 2017 del Posgrado en Letras, UNAM


Como ya es tradición cada año dentro del Programa de Doctorado en Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, el 19 y 20 de octubre del 2017 se llevó a cabo el Coloquio de Doctorandos en la Unidad de Posgrado. Dicho evento, cuya duración puede variar entre uno y dos días en los que anualmente los alumnos inscritos en el programa exponen los avances de su investigación, se presenta como un foro para la retroalimentación, el intercambio de ideas y la construcción de puentes en investigaciones afines.

Entre los proyectos presentados este año, adscritos al área de especialidad en Literatura Comparada, encontramos el de Dolores Hörner Botaya, quien valiéndose de categorías de análisis como el cuerpo y la violencia propone un mapeo de reescrituras de cuentos de hadas tales como: Barbazul, Caperucita, la Bella Durmiente y la Bella y la Bestia; a partir de la segunda mitad del siglo XX con una perspectiva de género. La aportación novedosa de su propuesta se encuentra en la comparación angloparlante e iberoamericana, la cual aún no ha sido analizada a profundidad y que es importante retomar debido al componente de denuncia política que se ve evidenciado en la reescritura de estos textos.

Dentro de la línea de análisis de la comparatística tradicional Angélica Nathalie Ortiz Olivares nos presentó un proyecto de análisis tematológico y ecfrástico de la construcción genealógica del mito literario de Salomé, desde sus orígenes en los textos bíblicos, hasta el modernismo hispanoamericano del siglo XIX, intentando, de esta manera, incursionar en los estudios saloméicos, establecidos ya en otros países de América, Europa y Asia.

En la misma mesa que el proyecto anterior, Jarret Julián Woodside Woods planteó la idea de una retórica transmedial como una práctica elocutiva cuyo sentido se obtiene a partir de regiones de la imaginación medial, el conocimiento de cánones y convenciones mediales, y la aproximación intermedial a un texto mediático. Dentro de un marco transdisciplinario el proyecto propone una teoría acerca de los procesos cognitivos y poéticos de la retorización de convenciones mediales.

En cuanto a la organización del evento, hay que destacar el esfuerzo hecho por parte de la Coordinación al momento de seleccionar a los comentaristas, quienes siempre se procura tengan conocimientos previos del tema a tratar, ya que otras perspectivas y puntos de vista de alguien no involucrado en el desarrollo de los proyectos de investigación siempre será de utilidad para la retroalimentación de éstos. Sin embargo, el problema surge cuando el comentarista asignado, ya sea por falta de tiempo para leer el resumen del estado de la cuestión de la ponencia o por desconocimiento del tema a tratar, no aporta nada nuevo o se vuelve redundante su intervención. En estos casos que, aunque no son frecuentes, sí llegan a darse, la retroalimentación puede remediarse gracias a la participación de los doctorandos, siempre y cuando el tema sea de interés general, ya que el hecho de que la asistencia al Coloquio sea obligatoria, no garantiza la atención completa del público, que desafortunadamente en muchos casos sólo está ahí para cumplir con el requisito. Y quienes realmente se animan a realizar sugerencias valiosas al trabajo presentado, no cuentan con el panorama completo de los proyectos debido al tiempo reducido de las presentaciones y la extrema síntesis requerida por el evento.

En cuanto a la logística del coloquio, este año la organización se vio ligeramente modificada con respecto al año anterior, gracias a la entrega de programas de mano con los resúmenes y horarios de las exposiciones, lo que facilitó a los asistentes la elección de mesas cuyos temas fueran más interesantes para ellos, ya fuese por una afinidad temática o por el interés que el trabajo pudiese despertar en ellos.

Otro punto importante a señalar es la eficacia de cada ponente en relación con su capacidad de exposición y la utilización de materiales de apoyo, tales como presentación de diapositivas o material audiovisual. En general, esta labor fue un ejercicio crítico y recreativo muy valioso para los estudiantes; no obstante, hubo algunos casos desafortunados cuyo progreso material de la investigación claramente no parecía reflejar el tiempo transcurrido dentro del programa, aunque esos sólo parecen ser casos contados.

Uno de los principales problemas a considerar dentro de la dinámica actual bajo la que se lleva a cabo este evento es la distribución del tiempo asignado a la intervención de cada ponente; ya que, a falta de un moderador general en cada mesa, se puede dar la situación de que una presentación y su réplica se extiendan demasiado, dejando sin tiempo al participante siguiente. Tal vez una manera de subsanar dicho problema sería reconsiderar la propuesta hecha anteriormente por los representantes del alumnado dentro del Consejo Académico y adoptar un formato tipo seminario o incluso establecer una materia obligatoria a cursar semestralmente en función de cada área de especialidad dentro del plan de estudios del posgrado; en lugar de un coloquio una vez año. De esta manera la retroalimentación sería mucho más elaborada y las observaciones de los pares doctorantes más precisas. Esto también fomentaría el desarrollo del estudiante dentro del medio de la crítica académica. Una idea que tal vez no suene tan descabellada considerando que existen posgrados en el extranjero donde sí hay materias obligatorias para la obtención de este grado académico o programas nacionales donde la presentación de proyectos ante los pares se da de manera semestral y obligatoria para todos.  La pregunta concreta en este caso sería, ¿el Programa de Doctorado en Letras cuenta con las condiciones propicias para un cambio?

 

Nathalie Ortiz
UNAM

Estudió la licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y la maestría en Letras con área de especialidad en Literatura Comparada. Actualmente cursa sus estudios de doctorado en la misma institución.