En charla con María Ema Llorente


Mi primer contacto con la Literatura Comparada tuvo lugar durante la realización de mis cursos de Doctorado en Teoría Literaria y Literatura Comparada, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Madrid. Gracias a la orientación interdisciplinar de algunas asignaturas pude darme cuenta de las posibilidades que ofrecía estudiar la literatura desde una perspectiva más amplia que la de los cursos convencionales de la carrera de Filología Española, planteados, en ese momento, desde un enfoque histórico o textual.

De la Literatura Comparada me interesa especialmente la relación de la literatura con otras manifestaciones artísticas, como la pintura y la fotografía y, en general, con la imagen, lo visual y lo espacial. En mi caso, se trata de un interés centrado más en los contactos que se establecen entre las distintas artes, que en las relaciones entre literaturas de distintos países o distintas lenguas. Este interés se ha concretado en el desarrollo de proyectos de investigación enfocados en estos temas, publicados después en libros y artículos que estudian, por ejemplo, las distintas posibilidades de aproximación al estudio conjunto de la literatura y la pintura; las representaciones de la deshumanización en ambas manifestaciones; el autorretrato en la literatura; la écfrasis literaria; y la relación de la literatura con el espacio y el urbanismo. Los mismos temas y las mismas relaciones también han orientado mi actividad docente y se han concretado en cursos tanto de licenciatura como de posgrado, como: “Marcos comunes entre la literatura y las artes”, “Relaciones entre literatura e imagen: écfrasis e ilustración”, “Literatura y fotografía” o “Literatura y espacialidad”.

En mi Universidad (Universidad Autónoma del Estado de Morelos, UAEM), existe un Cuerpo Académico de Investigación dedicado a las relaciones entre la literatura y el arte (Teorías y crítica del Arte y la Literatura), así como una Maestría de carácter interdisciplinar (Maestría en Estudios de Arte y Literatura, MEAL). En estos contextos se desarrollan líneas de investigación que tienen que ver con el estudio de las relaciones entre la literatura, el cine, la fotografía y las artes gráficas.

Entre los eventos importantes que impulsaron esta área se encuentra el trabajo conjunto de investigadores de la Facultad de Artes y la Facultad de Humanidades, reflejado en numerosas publicaciones colectivas, así como en la participación en distintos congresos como, por ejemplo, el 1° Congreso Internacional “Acercamientos interartísticos. Intertextualidad, intermedialidad, transmedialidad en el arte y la literatura en América Latina”, celebrado en 2016 en la UAEM.

En relación con la vinculación de profesores e instituciones, existe actualmente una Red de Cuerpos Académicos integrada por investigadores de la UAEM, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. También se han realizado actividades con investigadores de otras Universidades, como la Universidad de Querétaro, entre otras.

Me parece que la Literatura Comparada permite tener una visión más amplia y abarcadora del fenómeno literario, por lo que considero que su estudio enriquece la formación de los estudiantes de los posgrados en Letras. En mi opinión, la Literatura Comparada permite una aproximación inclusiva a la literatura, situándola dentro del contexto general de las Humanidades, y concibiéndola, de forma acertada, en mi opinión, como parte inseparable de otras manifestaciones artísticas y culturales. Creo que esta visión global y esta apertura pueden favorecer al egresado de un posgrado en Letras, al ampliar su visión y sus áreas de estudio y, por lo tanto, sus posibilidades de especialización e investigación en el futuro.

Considero que los estudios de Literatura Comparada, en sus distintas manifestaciones, denominaciones y posibilidades, constituyen un campo de estudio que está despertando mucho interés en la actualidad y que va a continuar ampliándose en el futuro. El desarrollo de las nuevas tecnologías y la aparición de nuevas formas de comunicación están modificando nuestro concepto de lo literario y de lo artístico en general, haciéndonos superar concepciones tradicionales o convencionales más limitadas o excluyentes, y están favoreciendo, al mismo tiempo, la aparición de manifestaciones innovadoras que amplían considerablemente las posibilidades de estudio para las investigaciones de carácter interdisciplinar y comparado.